Hacer crítica no es hacer relaciones públicas.
Claqueta Ácida nació en los rincones más oscuros de las salas de cine como un antídoto a las campañas de marketing uniformadas de Hollywood y al conformismo condescendiente de los festivales. No nos pagan por aplaudir, no nos invitan a canapés a cambio de estrellas, y no le debemos nada a ningún estudio.
Creemos firmemente en el derecho del espectador a recibir un diagnóstico honesto. Diseccionamos películas y series con ironía, cinismo y un bisturí narrativo que no tiene miedo de cortar por lo sano. Si una obra es un bodrio corporativo, lo diremos alto. Si es una obra maestra incomprendida, la defenderemos con el mismo veneno intelectual.
🧪 La Escala de Acidez
Nuestras calificaciones no son arbitrarias. Se basan en un algoritmo sumamente científico que mide la cantidad de antiácidos que nuestro equipo debe consumir tras sufrir una proyección:
Destrucción Total
La película daña activamente las neuronas. El guion insulta la inteligencia y los actores parecen rehenes del director.
Medianía Tolerable
Cine pasable. No provoca sarpullidos pero tampoco despierta el menor entusiasmo. El típico relleno de cartelera.
Joyas de Culto
¡Por fin algo digno! Obras de gran calidad, atrevimiento visual y narrativo que consiguen aplacar temporalmente nuestro cinismo.
✍️ Nuestras Firmas
Firmamos con dos seudónimos y los dos escribimos de todo, aunque cuando hay sangre en pantalla la crítica suele ser de Odín. Las críticas más antiguas llevan otras firmas de la redacción que ya no usamos. Cómo trabajamos →
Odin Lagbert
Cinéfilo elitista y académico insoportable, y el experto en terror de la casa: del giallo y la Hammer al Nuevo Extremismo Francés. Escribe de todo, pero cuando hay sangre en pantalla la crítica es suya. Desprecia las palomitas.
Lúa Ácida
Escribe de todo y ve casi todo lo que se estrena: cartelera, series, blockbusters y óperas primas. Mide cada película por lo que le hace al cuerpo y no le perdona nada al cine que solo es marketing.