Entrega al límite Velocidad sin pulso en la cadena de montaje
«Scott Waugh intenta clonar la adrenalina del cine de persecuciones con Alan Ritchson y Owen Wilson, pero solo consigue una carrera vacía y digitalmente descolorida.»
Análisis rigurosos con sobredosis de sarcasmo. Creado para los amantes del séptimo arte que no se tragan los discursos de marketing de Hollywood.
Sin reseña editorial en Claqueta Ácida todavía.
«El cine independiente siempre es un rotundo plan B. Pero a veces el plan B es la mejor película que puedes hacer.»
Bruno Martín revela las entrañas de 'Luger': desde el MacGuffin de la Segunda Guerra Mundial hasta el western urbano en el polígono industrial P29. Autopsia sin filtros.
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«Scott Waugh intenta clonar la adrenalina del cine de persecuciones con Alan Ritchson y Owen Wilson, pero solo consigue una carrera vacía y digitalmente descolorida.»
Bilibili convierte uno de los pilares del wuxia literario chino en una cadena de montaje de episodios de 20 minutos donde la técnica de animación compite en precariedad con el guion. El resultado es previsible.
Una reseña mordaz que desmenuza la nueva entrega de Insidious, entre sombras gastadas y destellos de genuino terror.
La crítica de Claqueta Ácida sobre A Ghost Story, una película que explora la existencia y la conexión humana.
Milla Jovovich vuelve a lo suyo: patear culos con cara de póker. Adrian Grünberg le da ritmo, pero el guion cojea. ¿Obra menor? Sí. ¿Necesaria? También.
James Wan produce, Corin Hardy dirige y el demonio Valak se repite hasta la náusea. Horror industrial sin alma que huele a sagrado... pero a sagrado rancio.
Raúl Cerezo y Fernando González Gómez firman un thriller gótico español que huele a naftalina y sudor. ¿Terror psicológico o pesadilla de residencia de ancianos? Aquí la autopsia.
Gerard Johnstone firma una comedia de terror con más chistes que sustos y un reparto que salva los muebles. Nueva Zelanda, ¿dónde está tu alma gótica?
Una alegoría social que rueda como un ascensor averiado: con fuerza al principio, luego repitiendo pisos hasta que te aburres de tu propia desesperación.
Jaume Collet-Serra convierte un slasher prometedor en un parque temático de cera derretida. Paris Hilton brilla, pero no por su talento.
Anthony Mackie lidera este despropósito postapocalíptico donde los monstruos son más predecibles que el guion. ¿El fin del mundo? No, el fin del sentido común.
Vincent Gallo nos regala 90 minutos de silencio incómodo, planos interminables y una felación real que nadie pidió. ¿Arte o autopsia?
Análisis despiadado de 'Poder mental', una joya del body-horror
Martijn Smits convierte el activismo animal en un slasher holandés tan torpe que hasta los cerdos se avergüenzan. Sangre, mala conciencia y peores diálogos.
Brendan Gleeson intenta salvar un guion que huele a naftalina y un ritmo que avanza más lento que un Mercedes atascado en el tráfico de los 90.
Miguel Ángel Lamata firma un thriller sobrenatural con más telarañas en el guion que en la mansión. Amaia Salamanca brilla, pero el resto es un déjà vu de sobremesa.
Una tormenta, un barco y un misterio. ¿Qué puede salir mal?
Brandon Cronenberg firma un body horror corporativo que muerde más que el padre. Andrea Riseborough es un huracán de carne y silicona. 8.0/10.
Baltasar Kormákur lleva el thriller de caza al territorio del plano secuencia y la Nouvelle Vague islandesa. Charlize Theron brilla, pero el guion cojea como un ciervo herido.
Severin Fiala y Veronika Franz firman un drama histórico de terror psicológico que se ahoga en su propia solemnidad. Visualmente impecable, emocionalmente gélido. ¿Arte o autopsia?
Bob Odenkirk y un guion de Derek Kolstad intentan salvar un thriller rural que se ahoga en su propia ambición. Wheatley juega a ser Coen, pero le sale un episodio de Fargo con resaca.